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Apagón o Blackout

- Taxi, taaxi

Copas de vino se entrechocan en el bolso mientras entran precipitadamente en el taxi.

El le hace señas y susurra – ven!

Se besan y se muerden como si esta fuera la útima vez que van a estar juntos.

El ceño fruncido del maloliente y malhumorado taxista berlinés les acecha en el espejo retrovisor.

Sin poder dar rienda suelta a todos los deseos escondidos, llegan con un frenazo a la fiesta.

Todavía se rien mientras entran a la fiesta de muy buen humor y expectantes del futuro de esa noche cargada de posibilidades.

Horas más tardes.

- Voy a comprar cigarrillos

El no fuma.

No vuelve y ella pregunta a los amigos.

- Se perdió con Helena hace un rato ya.

Ella ha perdido la noción del tiempo, tanta copa con este calor…

- CORTE -

Daría la impresión, o por lo menos es la que ella tiene y recuerda al despertar al día siguiente, que la noche siguió su curso. Un tanto desviado eso sí pues todos bebieron demasiado esa noche.

Unos días más tarde volvieron a encontrarse. El le dijo que habían terminado que aquello había sido muy grave.

- El qué? De qué me hablas?

El nunca llego a contarselo y ella quedó aturdida al darse cuenta qué había tenido el primer blackout de su vida.

Curiosamente esta historia sucedió el 29.06.09, en el segundo cumpleaños de este Blog. Para que luego digan que en la vida no hay coincidencias.

Pelitos de mi viaje…

Cambiando…

Cambiando un poco el equipaje, me entero de que no solo no nos vimos, sino que no nos pudimos ver.
Los meses, los anios corren, las vidas siguen. Lugar común ésta frase la cual sería acompanyada de
–y..  lo  normal- .
Pero no en todos los casos es así.
No para Simon ó Pelitos…

Simón..
Qué se puede decir.
Un tipo que, para empezar, la madre natura parece que no se ha hecho cargo de él…
Chiquito, petizo, enano, si se quiere, tonto, muy tonto, regordete, absurdo, hablaba con la mano delante de la boca para que lo entiendan o para no disimular que hablaba de otros.
Simón fué con quien nunca hablé, excepto una famosa media hora.
Su presencia me daba demasiada pena, lo cual orilla con la grima.
Nunca pude superar aquel record de alguna tarde, donde le concedí una media hora de parla, en un transcurso de tres anios.

La tontería ó absurdos no merecerían  amplias extenciones en palabras ni en tiempo… pero similar a las clases de gimnasia, estan buenos para hacer con ellos, historas a tenyir en palabras…
y para arribar desde lejos aquella vida vecina, de antanio, la vida  “Pelito”

(Aclaración: en el paraguay se ven varios canales de la argentina).

Pelito era una serie de televisión del dicho país, con una trama tipicamente estúpida como pueden ser las novelas ó culebrones latinoamericanas… y Pelito marcó a una gengeración…
Era un grupo de chicos y chicas adolescentes, con peinados y características muy tontas.

Pero MUY tontas.

Hablamos de tonto Simón y la banda de Pelitos…
El era “la mano mano derecha del cacique” (eso creía él) pero para nosotras, las chicas, Simón era el Bufón del rey.
Y para el Cacique Pelito, alias Histeriaariel, tambien. Estoy segura.

Lo único y más importante es, que estos personajes ó esta forma de vida, no sean parte de  la vida cotidiana ni cercana ni vecina de uno… Pues, aunque se quede uno un poco adolescente, el reino de Pelito es una vergüenza de las que no superaría ni con el correr de décadas ó con un marcapasos…

Subo a la nave…
la escena se remonta a un cumleanios de quince.
La situación Pelito en una fiesta de este tipo, era casi inevitable.
Como decía, Pelito marcó una generación, incluso a aquellos que como yo, sentíamos clara  aberración por la creencia Pelitiana.

Todo venía bien.. los cambios de los quince..

Juana se vino con novio flamante, Edda está mas buena que nunca, tiene pechos como de cera esculpida. Una locura.
Azucena se pudo cambiar el nombre que tanto la condeaba… lo cambió por el de Siena…Y como nos tenemos mucho carinio, la felicitamos por su nombre, mas feo que el anterior…
La estamos pasando bien.

El abrazo de sorpresa. Ahí estaba ella la bella, liviana y ligera Anatanga.  Debería mentir si niego que me alegró toda la fiesta volverla a cruzar palabras con ella..  Por lo contrario, desde el último examen de geografía no había hablado mas con ella ni ella con migo.  Es que la azotó el miedo.
En vez de pasarme la hoja como estaba acordado, me dejó en la vía…
El examen  recibió la nota que en realidad tenía como promedio en casi todas mis materias: un animal- uno.   Pero… pasaron meses de aquel percance de cobardía…
Lo dejé pasar tranquila.

Ahora que lo digo, me acuerdo de Ariel, quien parece que al tiempo no le predona..

O a quien el tiempo no le perdona su histeria.

Ariel era una especie de oveja negra… o pretendía serlo o lo era, tatsächlich.
Era un nene bien.
No se cómo es en otras partes, pero allá es usual que los nenes bien vayan de armar bardo. Simón, Ariel, Alfredo, Daniel…  los chicos bien..
Son los “revoulzas”, los que contestan mal, los que dicen que pasan de todo, los que aterrorizan a los profesores, los que tienen una bandita de musica, los que pasados unos tiempos, aclaran que eran tímidos pero que necesitaban armar tanto revuelo para tapar esa timidez.
Son los que casi siempre tienen buenas notas, los que más les gusta drogarse, pero de otra manera que el resto.
Esta es la consigna.Eso:
Ser “diferentes” aunque sean como el  lugar más común de los lugares comunes;
ellos se definen y se comportan como diferentes, ó se empecinan en creérselo y hacérselo saber a todo el mundo.

Ari era timido, inteligente, con gafas, la cabeza llena de pelos, modesto y bastante tranqui..
Esto fué así hasta que ingresamos al tercer anio de secundaria o hasta que estaba con sus congéneres.
Se convirtió en el cacique de los chicos…  algo tenía Ari que los otros le seguían el rollo.

Su palabra se iba convirtiendo en sagrada y a pesar de que lo catalogaban (los mismos adeptos ó discipulos) como un tonto con plata, fue  quien a su modo, introdujo el ser Pelito y todos sus amiguitos, se habían convertido a la religón Pilosa.
Ah, me olvidaba: A partir de esa edad, se introducía (el clásico repertorio) de esa y otras edades, cómo odiar chicas, cómo evitarlas y cómo llamarles la atención constantemente.

O sea, un caso tipico de histeria… diría Soleanda, actual psicóloga.

En poco tiempo le bautizamos Histeriaariel.

La “histeria”,  conocida en nuestro países, es la que decanta burdamente a  quien necesita de toda la atención para luego mirar pal norte en calidad de pocker.
ò quien “calienta el agua y no toma el mate”. O quien quiere pero luego no quiere..

èste piropo muy dudoso, es atribuído con mas densidad a las mujeres…
Pero…dime con qué te duchas y te diré cómo hueles!

Las chicas non Pelito del curso lo tenían como imbécil integral.

A mí me gustaba (al menos de lejos) porque pretendía verle inteligente. Ojo. Lo era!
Me daba “pena” y le decía a las chicas, miren, yo creo que no es solamente Pelito…
Por lo menos hace algo…  comics, los orales que se prepara son un fierro, está informado, critica a los profes, al sistema… Encima tiene gafas y dicen que los chicos que las llevan,   lo llevan mal.
-está siempre de la cabeza, Nyma. Y es un idiota, un misógino y un pesado. Agregó Soleanda..
Jamaica, que estaba en la rueda y quien lleva sendos culos de botella frenados por el tabique de su naríz, miró hacia el suelo y largó en voz bajita: si lo sabré…  y ni te cuento como lo llevan las tetonas..

Allí estaba Ariel. Arielito, el que hacía lo necesario para estar en el escenario y lamentar, como lo haría John Lennon ante la desición de editar el disco, “Sargent Pepper”, “las chicas me tienen harto.. No. No las aguanto”.

A mí no me parecía misógino, como afirmaban las chicas..
Me parecía colgado, sí, tambien pesado con sus amiguitos- Pelito.
Pero si le preguntaba algo, contestaba con bastante onda… el único problema, lo admito yo que era la única que le rescataba de ser un pote de pegamento, era ese ser tan “histérico”.  Y tenía otro gran déficit: era amigo de Simón, el Bufón del rey o el petizo  subdesarrollado.

En esa fiesta, para revelación de todas, Ariel se comió la boca de Efemérides.
Una chica muy guapita, peinadita, limpia, estudiosa… Se la comió a besos durante largos, largos treinanjnjndj minutos..   Nos quedamos todas heladas.
Ven!? Adherí contenta de verlo metido en la garganta de Efemérides.
- Tan tonto no es!

Me empezó a gustar de otra manera, desde ese momento.
(Quizás tambien, porque las chicas lo detestaban).
Pero quince anios, son quince anios.
El amor era para mí flotar en la nada. Los besos y el sexo, las manos y todo eso me resultaba muy asqueroso.   Beeee!
Y a los quince anios, como muchas veces sigue sucediendo, quizás porque siempre se conserva un poco de quinceanierismo, al cabo de unas semanas dejó de gustarme el comebocas.
Por comebocas, por Pelito, porque te dejó de atraer, porque no te gusta mas. Punto. Y aunque te guste, la morbo murió.

Incluso aunque lo supiesen dos del curso.

Susana y Tinieblas, eran la gacetilla escupecaca de toda la comarca.
Eran los que llevaban y traían chismorreteos; los que a demás, como el juego del teléfono descompuesto, hacían de portadores de noticias ya deformadas, ya interpretadas, ya malentendidas…Eran la versión negativa de Pelito, pues eso tambien es parte del ser Pelito: el chismerreo pueril y aburrido, que queda como secreto cómplice Pelitiano.

Susana y Tinieblas, quienes odiaban a los Pelitos, formaron el dúo Montedevenus.
Es decir: ser mas Pelito que los Pelitos y desafiarlos, a su manera: por detrás, cuando repartían los ejemplares  de su “gacetilla trucha”.

Cierta tarde que quedamos en vernos con Jamaica -culo de botella- y  quien me dejó chupando un clavo en la esquina del Boulevard San Juan,  crucé al Colegio Olmos.
Me gustaba el patio del Olmos, enorme y con palmeras. Una suerte de Plaza Real  (Barcelona) pero interior, sin  acceso a todo idiota. Y sin exagerar, era bastante mas grande que el patrimonio histórico catalán.
A demás, el Olmos tenía salas de ensayo, en el subsuelo.
Como un estallido, una batería partió la tierra y la banda comenzó a sonar..

Recuerdo que dejé el portafolios en el suelo y me agaché para mirar por la ventanilla.
La bandita sonaba… y Ari, Histeriaariel, era integrante de la misma.
Ari  empezó a tener no solo boca que besaba o engutía sino que tambien, estaba en una banda.
Ariel histérico era ineludiblemente un Pelito, a demás con plata… pero hacía cosas interesantes.
El antecedente de multiplecomebocas le quitó un poco de “magia”, según yo.
Que sea un nene bien, podía  quitarle muchos puntos, si es que no todos.
Y con mi libido mandolineara, al verlo musiquear, lo trasladé a la categoría de colega. (Mi líbido salió como corcho de champán anios mas tarde, en companía secreta de un nórdico Danés).

Pasarán mas de mil anios, muchos máaaas…

Rencuentro, 22 anios después de aquellos quince…
Juana, Edda, Siena…    algo mas carnosas, pero estan muy bien.
Soleanda, Jamica y yo eramos mas intimas que con las otras chicas.

Sole está mas irónica que antes;  Jamaica ya no lleva culosdebotella, sino que se operó las corneas; Anatanga está mas buena que antes, se casó tres veces y va por la cuarta promesa. Histeria Ariel no asistió al encuentro.
Cristón, Simón y Alfredo estaban presentes.

y Ari? preguno alguien.
-!!!!! Es un winner! Ahora mismo está en los Estados Unidos. Lleva una super vida, lleno de amantes, con muchas fiestas, mucha birra, algunas pepas, alguna línea… y Simon sigue contando de Ariel como si hablase de su hijo, con orgullo, calor, sonrisa… Quizás hasta con escondida envidia..
en el resto de los comensales se nos dibuja de pies a cabezas un ????????????????????????????????????????????????????

Simón no se desarrolló nunca. Me equivoco: hace dinero, gana muy bien, continuando la tradición de su linaje.
Quedó Pelito, quedó tonto, quedó Bufón del rey, quedó Petizo.
Dicen que tiene chica…y que es muy mujeriego. Deducimos que paga por la info ó a las mujeres ..
Ya estaba él, tonto de toda la vida, condenado a morir con la vergüenza ajena, mostrando fotos con su  ex jefe y Cacique, el mismo Ariel Szerniszki, forjador del movimiento Pelito.

De repente Soleanda levantó el tono para que todos la escuchemos.
Se pueso de pie y
-Susana y Tinieblas son pareja!
Risas en conjunto..     -y tienen mellizas!  Mas risas y un brindis, carajo!  La idea de dúo parece que  perdura, cantó Cristiano Flores.

Cristón, como yo le apodé, era mi unico amigo en la secundaria, (varón).

Era partícipe obligatorio del movimiento Pelito pero se cagaba en cada pelo de los Pelitos. Y por el contrario a Simon o Tinieblas, él hablaba de frente y eso al cacique Ariel, le gustaba mucho.

Cristón me clava la mirada y agrega… Sabes lo que se dijo de tí?
De mí? I??
Sí. La banda de Peltio te hacía mierda..         porqué no cuentas, Simón?
¿?????????
Porque los portavoz de la gacetilla trucha contaron que  estabas loca por pelito y que hablaste mal de la banda.
Me estas tomando el pelo?!!
No, los tienes recogidos.

Simón tragó de su whisky. O mejor dicho, se tragó el vaso de vidrio.
Como era su hegemonía, comenzó a sonreir de un solo lado. No le salía la sonrisa entera cuando se ponía nervioso.

Soleanda agregó, mira, chico… no te parece que estamos grandes para Pelitudeces?
Lo que pasa….intervibo Simón- Bufón…  que  …  Mira, es simple.
A un tipo como Ari le molesta mucho sus fans..
(Ahora nos mirábamos todos azorados)
Hoy en día es así y en el cole tambien. No le gusta que una mujer “guste de el”..
Y como el odia a sus fans, aunque las necesite, digo     …es su trabajo,  odia gustarle a las chicas.
Yo…bueno… no sé lo que daría para gustarle a las chicas…  pero él es así y  yo, como su mejor amigo, lo entiendo.
Jamaica ya soltó una carcajada bestial..
Ahámmmm… dije.. Y yo que tiengo que ver con eso?
Nada, que todos hablabamos de tí, porque te gustó Ariel.
Aha…  Y?
Que hablamos mal de tí, digo…
Ah… Y?
Que Ariel te odiaba!
Ah…. Y?
Que…q…que… nada, ya está…        tembloneaba el regordete infame.
Y qué es de la vida del Hist…ehemm, …de Ariel? Le pregunté.
Ya te dije… hace lo que quiere, musica, lo hace fantástico, tiene mujeres cuando quiere, organiza eventos, vive la vida, viaja, hace giras… hace de todo…
Ahamm…Y?
Ah! Si, tiene mujer y se compraron hace unos meses, un piso increíble en San Diego y … su chica es hermosa.

Pero no es que odia gustales a las chicas? Reculó Jamaica.
ah… lo que pasa, sigue Simón, es que con ella es diferente.
Primero que nada, es hermosa.
Segundo, ella pasó mucho de él… ya sabes…  un hombre necesita pelearla… yo lo entiendo!

El silencio reinó la mesa. Soleanda se levantó y no ví a dónde se fué.
Cristón se levantó de su asiento y fue hasta el de Simón. Le abrió la silla invitándolo a que se vaya.   Sole le pidió al Dj que ponga música.
Regresó a su asiento frente al mío. Ahora me zampé el Vodka de mi amigo Cristón, pensando en que debería ser todo un chiste de mal gusto..“-estuvo siempre de la cabeza, Nyma. Un idiota, un misógino, un pesado, öo sostuve siempre”, concluyó Soleanda con gesto de manos, reafirmándose.

El festejo siguió.

El flash nos encegueció.

Acabo de revelar las fotos y como un fatasma, el velo Pelito aparece como una aureola sagrada sobres las testas pelíticas…
Las mismas que nunca se enteraron que son Pelito,  tonta y eternamente adolescentes, bobos e histéricos. 

Al amante habitual

Habitualmente hablando y así, entre nosotros, que nacimos pajaritos, crecimos como leones, nos vestimos como corderos, vivimos nuestra vida de chanchos de la que salimos hastiados, con orejas y nariz de perros vagabundos y dia a dia nos miramos en el espejo, para comprobar con inaudita sorpresa que poco a poco nos van naciendo garras y afilando los colmillos, qué mejor regalo nos podía hacer la vida que el amante habitual.

Ese amante que nos reconforta en el invierno y nos pone las pilas en primavera, que sólo recordarle se nos van todos los males y nos recorre un calorcito por toda la extensión de la piel, desde los deditos de los pies hasta detrás de las orejitas. Con él que podemos ver una peli porno cualquier noche entre semana y nos hace ver qué cosas son importantes y cuales prescindibles.

A ese amante habitual habría que hacerle un monumento señores! y señoras, claro. Un monumento itinerante. Con ruedecitas como los muebles de IKEA, para poder pasearlo por toda la ciudad y en cada barrio sus seguidores y fans puedan llevarle flores. En Semana Santa los más fanáticos podrían sacarlo en procesión. Yo creo que se lo merecen estos hombres y mujeres anónimos que nos endulzan la vida y nos cogen de la mano cuando todo está negro.

La bailarina

Crack hizo su pelvis por bailar salvajemente.

El cuello húmedo

Estába ella toda mojada

Nadie nota el charco

Ella nota sus senos.

Los pezones se pegan al sostén.
No han crecido,
No son leudantes.

Será el sexo para el cuerpo lo que el amor para el alma?

Sin saberlo pero intuyéndolo

Se prepara para un proximo celo.

Alma

Quique González cantaba

“Llevo todo el día en cama
Con el volumen de la tele al tres
Viendo caras largas de john wayne

Vidas que dejé cruzadas
Vienen encendiéndose
Vidas que dejé cruzadas
Vienen persiguiéndome”

Rumbita escuchaba esta canción que salía a bajo volumen de su portátil mientras intentaba recordar dónde estaba. Las sabanas estaban totalmente empapadas de sudor y su cuerpo estaba desprendiendo un calor insospechado para es época del año. Retiró el edredón de un manotazo y balanceó las piernas en un movimiento bastante mal logrado que la hizo perder el equilibrio. Lo intentó de nuevo y consiguió incorporarse y adquirir una postura más o menos digna, sentándose en el borde de la cama. Escudriño los alrededores y tras unos segundos de reflexión decidió que estaba en su casa, en Berlín.

Subió el volumen de la música para escuchar mejor la voz de ese cantante que tanto la encadilaba y dió unos pasos de baile por el cuarto. Se sentía rara, rara. No solo enferma, griposa y sedienta sino algo más profundo que no conseguía nombrar. No tenía ni puta gana de empezar el dia, seguro que la esperaban cuarenta y tres cosas importantes que solucionar, diez llamadas que debía hacer y un sinfín de estorbos. Tómatelo con calma, se dijo a sí misma. Por unas horas más de permanecer oculta al mundo no va a pasar nada. Ya más tranquila se preparó el desayuno y se lo llevo al dormitorio con un libro que la noche anterior le habían prestado.

Estaba por la segunda página del libro cuando una certeza clara y dolorosa como una ducha de agua fría le abofeteó la cara

¡Alma! ¿Dónde está Alma?

Se precipitó al cuarto de al lado, tal vez su mejor amiga se había quedado dormida allí. Ni rastro. Miró en el cuarto de baño, sin resultado. Abrió la puerta del apartamento, ¿se habría quedado fuera, la despistada? Nichts. Nada.

A Rumbita le invadió el desasosiego, cómo podía ocurrir esto? Alma nunca se perdía por tantos días, bien que era una chiquilla traviesa y curiosa, perderse era una de sus especialidades, pero ésto no se lo había hecho nunca. Decidió mandarle un sms.

ALMA! ¿Dónde te metes? Estoy en casa, tía. Esperándote. No me hagas esto, esta vez no puedo ir a buscarte. Por favor, ven! Te necesito no puedo empezar sin ti. Un beso enorme. Te quiero.

Rumbita retomó el libro para hacer tiempo mientras esperaba una contestación de su amiga. A medida que pasaban los minutos, los cuartos, las medias y las horas sin respuesta, se iba poniendo más y más nerviosa. Se conectó a Skype a ver si de casualidad Alma estaba por ahí, sin éxito. La llamó al móvil. No contestaba. Sin nada más qué hacer por el momento, se fué a la calle, comió algo, compró una botella de rón y decidió visitar a un amigo con la esperanza de que a él tal vez se le ocurriese dónde seguir buscando.

Después de varias tazas de té con y sin rón se despidió de su amigo pues estaba cansadísima, su cuerpo echaba de menos a Alma, no se sentía ella misma. Se metió en la cama y antes de deslizarse en los masculinos brazos del sueño, rezó con todas sus poquísimas fuerzas para que su amiga volviese pronto.

En el reino de los cielos

Vivo en la calle Santa María, entre Amor de Dios y Desengaño. En pleno Soho madrileño. El piso que comparto con tres simpatiquísimos y adorables hombres está en obras de derribo y restauración. Duermo en una cama de casi dos metros, a veces con mi hermano y la mayoría de las noches con él y algún otro. Le estoy cogiendo el gustito a esto de dormir a tres. Sin ir más lejos la otra noche sobre las cuatro de la madrugada, yo siempre tan tierna y emocional volvía llorando a lágrima viva en un taxi. El taxista todo desasosegado ante tamaña demostración de desesperada tristeza: señorita por favor quiere fumar, quiere que la invite a una tila, para calmarse o tal vez una copita de brandy para reconfortarla.. y yo sin poder hablar, le hago señas que no, que siga, que lo único que quiero es llegar a Santa María, 14. Que por favor tuerza por Amor de Dios que es de subida, a ver si se me ilumina el alma, joder.

LLegamos a mi destino. El portal ofrece resistencias a abrirse, hay varios sacos de cemento apoyados contra la puerta de la calle, me abro paso entre patadas y codazos, subo la escalera, sigilosamente entro en el piso. Todos los chicos estan dormiditos, claro trabajan todos al dia siguiente. Pasito a pasito, recorro el pasillo, rumbo a la habitación de mi hermano. Abro la puerta muy silenciosamente. No se ve nada. En la total oscuridad del cuarto, aguzo las orejas, me quedo muy quieta. Dos respiraciones se escuchan. Me desnudo intentando no hacer ruido, suavemente me meto en la cama en el único hueco que queda, en el medio. Todavia me corren las lágrimas pero muy silenciosamente. Uno de los dos cuerpos se gira y me abraza. Pone su cabecita sobre mi hombro y un brazo me rodea la cintura. Yo me abrazo a él. Por el olor reconozco a uno de los mejores amigos de mi hermano. Me tranquiliza su brazo sobre el cuerpo y el peso de su cabeza en el pecho. Mi hermano en sueños se da la vuelta y me abraza por el otro costado. Así poco a poco me voy tranquilizando y ya amaneciendo me quedo dormida.

A las 7 en punto como cada mañana un gran trozo de pared golpea contra la ventana. A él le siguen ya sin freno y sin pausa una cascada de ladrillos, cascotes y demás objetos de derribo. Me revuelvo inquieta en la cama. Escucho el ruido de la ducha, mi hermano se va a trabajar, pienso entre neblinas de pesadillas y fantasías. El amigo de mi hermano sigue durmiendo. Los obreros están alegres. Uno de ellos, se pone a cantar a todo pulmón en árabe. Debe ser el jefe de la cuadrilla, a los otros no se les oye. Una motosierra se enciende y eso si que despierta a mi vecino de cama. Yo sigo perezosa sin querer enfrentarme a la mañana. El jefe de cuadrilla sigue cantando, se diria que estamos en Fez al rayar el alba cuando el Muacin llama a la oración. Canta lindo este obrero, tiene una voz potente que consigue borrar por un momento el ruido de la motosierra que va mordiendo las entrañas de la casa, rompe y rasga.

Muy a pesar mio, me levanto y voy al baño, cruzándome en el camino con mi hermano que todo energía y buen humor él, me invita a irme a nadar. Dudo unos segundos pues no me encuentro muy bien, la verdad. Venga, vamos, anímate! Me animo y nos vamos los tres, me tengo que poner un bañador de chico, pero es que en estos momentos me da todo exactamente igual. Salimos a la calle. Un sol tremendamente cegador y cruel nos sale al encuentro. Viajamos tres paradas en el metro, toda una experiencia, olvidada como tantas otras cosas y que me deja más confusa todavia de lo que ya estaba. Llegamos a la piscina, nos colocamos nuestros atuendos en el baño de chicos, tal es mi confusión actual que ya no se, ni lo que soy. Nos tiramos al agua y el choque con este elemento húmedo y apestoso a cloro me despierta. Un largo, dos largos, tres, cuatro, cinco, seis, me saqué el atontamiento. Siete, ocho, nueve, diez…., trece, me saqué la impotencia. Saco la cabeza y me encuentro con dos cabecitas mojadas y cuatro ojos sonrientes. Vamos a desayunar. Vamos!

Mientras mordisqueo la tostada, el amigo de mi hermano me acaricia la mano y me dice muy serio.

- Valentina, sabes lo que te pasa?

Yo que no tengo ni puta idea de lo que me pasa y no se si quiero saberlo, callo y le miro a los ojos, con los mios muy abiertos y grandes, como esperando una revelación.

- Tu sufres porque los hombres que de verdad te gustan y te roban el sueño desean conquistar a princesas y rendir a súbditas. Pero tú, tu eres una reina. Tal vez deberías aceptar eso y que probablemente vas a tener que estar siempre sola.

Me quedo de piedra con la tostada a medio camino entre el mantel y mi boca abierta de asombro. Miro a mi hermano como pidiéndole ayuda, sólo para descubrirle asintiendo con resignación a tamaña sentencia de muerte. Me entran unas ganas horribles de llorar. Me trago la tostada y todo lo que le acompaña. Respiro hondo y decido aceptar lo inaceptable.

Supercalimero

Este pasado fin de semana, mejor dicho el sábado a la noche, volví a encontrarme con mi amigo Supercalimero. Hacía tiempo que no le veia aunque el tiempo como bien sabemos es relativo, tal vez no habia pasado tanto tiempo del calendario pero si que yo sentía que habia sido un intervalo medianamente largo sin verlo. Le habia llamado para ir juntos a una fiesta y ya en el teléfono me había aleccionado que tenia que estar abajo de su casa en cuanto me avisase pues no podia llegar tarde al lugar, ningún problema le dije, igual estoy ya en tu calle comiendo algo. Me llamo a la hora repitiéndome que me apurase que fuera ya. A los tres minutos estaba tocando el timbre de su morada, tardo más él en bajar de lo que yo me demoré en recogerlo. Así es él.

Salío del portal indeciso sobre las patas y nos abrazamos, me alegraba mucho de verlo, ahora que lo tenía delante me dí cuenta. Hizo un comentario chistoso sobre mi indumentaria un tanto navideña y siguió queriendo contar en cinco minutos todo lo que había ocurrido en su vida y discurrido en su cabecita loca durante esa última semana.

Le escuchaba atentamente intentado descubrir ese tono lastimero y cómo de “a mí todo me sale mal”, que le ha valido su nombre. Para ser sincera no estaba muy Calimero mi amigo esa noche, le notaba bastante asentado, cosa que me chocó mucho en él. Antes de que el taxi alcanzase su destino ya me habia relatado en plan caldo concentrado, los pormenores, pros y contras y los contras siempre son muchísimo más grandes y numerosos en la vida de Calimero, de su hasta ahora más reciente relación. Yo le miraba, a partes iguales escéptica y risueña.

Este tio no se da cuenta, pensaba yo, que tiene una suerte increible?

Calimero no se da cuenta de esas cosas creo o si lo hace, no las valora tanto seguramente. Encontrarte así de chorra, como se encuentra uno un billete de cien euros tirado en la calle, con una personita en este caso del sexo femenino, tan preciosa y tan perfecta para él, como cuenta, es tener una suerte de puta madre! Qué dicha persona este interesada en tí por más tiempo del que duran hoy en dia ese tipo de encuentros, es una suerte de la hostia! Y no es que Calimero no sea un hombre atractivo, lo es y además muy encantador, tanto como uno de serpientes. Y las serpientes tienen que volver a su cestito cuando él lo mande, claro, por eso es él el encantador. A veces hay alguna que no quiere volver y sigue bailando y contoneandose al son de la musiquilla que Calimero toca y él les tiene que dar un golpe en la cabeza así, Paf!, seco para que se metan otra vez en su cestillo. Con eso y todo ha sido capaz de conseguirse esta chica y de tratarla como se trata a una mujer. Boquiabierta me tiene mi Calimero es que no acabo de creermelo, sera ésta una curación tipo Virgen de Lourdes?

Lo que desde luego no se ha curado, no tiene por qué, es su líbido, por lo menos en eso sigue siendo el mismo, pienso aliviada. Es llegar a la fiesta y a las pocas horas ya se ha colocado el turbante a lo Sij y está tocando la flauta. Esta noche no hay mucha concurrencia pero algunas serpentinas si que hay y alguna que otra comienza a mecerse al ritmo de la hipnotizante musiquilla. Me muero de risa, cruzo una mirada con Calimero, se está riendo, bien, me gusta verle contento. Ya tendré que escuchar sus quejas calimeras y sus lloros el lunes seguramente. Esa noche reinó la alegría fiestera y todos los concurrentes disfrutaron lo que pudieron.

A lo loco, a lo loco

” A lo loco, a lo loco
hay que ver como vive Panchito
a lo loco, a lo loco
como quieren a los marcianitos
a lo loco, a lo loco
hay que ver como ronca Cacho
a lo loco, a lo loco, a lo loco
a lo loco se vive mejor “

Este estribillo venía persiguiéndome toda la semana no se muy bien porqué. El caso es que esa mañana abrí los ojos a las 10 y me desperezé feliz de no tener que viajar a las afueras y poder disfrutar de un dia de trabajo concentrado y tranquilo en casa que me dejase satisfecha y en forma para el fin de semana. No bien me estaba sentando en la cama y me disponia a sacar el pie para levantarme y preparar el desayuno, sonó mi teléfono. Lo miro desconfiada y severa, me parece rarísimo que a éstas horas me llame alguien. Todos creen que estoy en la oficina trabajando y no se atreven a molestarme hasta la pausa del mediodia. Miró para ver quién llama y sorpresa el que menos me esperaba, mi amigo Aspirina Efervescente que a estas horas debe haber aterrizado ya en el aeropuerto de Putton dónde se dirigia a disfrutar un fin de semana de amor, pasión, fantasía y todo lo que le echaran.

- Hola? Sí?
- Emocionicia, piba! Que perdí el avión. No se qué me paso, estoy hecho un lío. Me quedé dormido qué hago ahora. Qué boludo soy, bla,bla,bla.
- Tranquilo… Díme, dónde estás? Qué haces?
- Estoy en Tegel, tuve que venir acá porque de Schönefeld ya no habia vuelos hasta la noche. Pero no encuentro ninguno que se pueda pagar, son muy caros. Quedamos para comer?
- Mira, mejor busca un vuelo y luego me llamas. Yo te espero en casa y si quieres comemos juntos o tomamos un café.
- Ok! Ciao.

Me levanto como disparada por un resorte. No se porque me ha puesto tan nerviosa esta historia de la pérdida del avión. Bueno, desayuno rápido e intentar trabajar esperando la llamada de Aspirina. Este chico es que se las trae. Y seguro que ahora va a empezar a buscarle tres pies al gato y explicaciones raras al tema. Tomo mis cornflakes y trago el te todavia pensando en el temita este. Intento concentrarme en el proyecto que tengo entre manos pero no puedo. Salgo a comprar el periódico a ver si así me distraigo un poco, en realidad me estoy partiendo de risa pensando en mi amigo.

Ya pasaron como dos horas y no vuelve a llamar. Le mando un mensaje no vaya a ser que se haya quedado dormido tirado en la cinta de las maletas y esté dando vueltas sin parar sin nadie que le reclame. Esa visión me horroriza. Al poco me llama.

- Ya arreglé. Vuelo hoy a las 19h. Ya estoy en la casa, tomamos algo? Una sopita tal vez?

Pienso que la sopita es buena idea pues siempre reconforta. En momentos tristes o confusos siempre está bien tomar una sopa. Le recogo en la esquina de su casa y allá que vamos en busca de la sopa thailandesa. Le notó caótico, como que no sabe si reir, si llorar o si echarse a dormir otra vez. Ya en el restaurante y con la suma humeando bajo nuestras narices, se tranquiliza un poco. Me pregunta qué pienso yo de lo ocurrido, no se qué decirle, que tal vez no tenía tantas ganas de ir? Le digo eso y está de acuerdo en que algo de eso debe haber.

- Ya, pero ahora mismo si que me muero de ganas por estar allá. La chiquita ésta esperándome en el hotel, solita, la pobre.

- No te preocupes que eso le puede ocurrir a cualquiera, le llevas un regalito y ya está, lo va a entender.

Riiiiing, suena mi teléfono, cortando nuestra conversación.

- Sí?
- Hola Emocionicia, dónde estás? En el barrio o en la oficina?
- Estoy en el barrio, comiendo con Aspirina Efervescente, por qué? Qué pasó?
- No nada que ando por aquí y tengo que solucionar una cosa, así que pensé que tal vez podiamos tomar un café juntos.
- Te llamo dentro de un ratito, vale? Cuando termine de comer. Ciao.

Terminamos la sopa thai y salimos de nuevo al dia gris. Acompaño a mi amigo hasta su casa, no vaya a ser que se pierda en el corto trayecto, le veo muy despistado. Nos abrazamos, le deseo suerte y le pregunto por su vuelo para poder seguir su trayectoria por internet, ya se que es una tontería pero así me quedo más tranquila.

Le devuelvo la llamada a Cesepe y quedamos en encontrarnos ahí mismo en un café. Cuando llego ya está él sentado frente a una taza de café grande como un cubo y moviendo nervioso una pierna.

- Uy! Qué bien que viniste, no te imaginas lo que me ha pasado.
- Pues no, pero vamos hoy ya no me sorprendo por nada.
- Soy flamante dueño de un coche de bomberos – me suelta de sopetón mientras ondea delante de mis narices un papel.
- Cóooomo???
- Sí, en serio. Y ahora me tienes que acompañar a recogerlo. Es aquí no más, cerquita.
- Me dejas pedir un tomar un café primero? Y sentarme que eso del coche de bomberos si que no me lo esperaba.

La historia de cómo llegó Cesepe a ser dueño de un coche de bomberos no os la voy a contar sólo un par de detalles. El coche de verdad, no de juguete había sido comprado en eBay y fuimos a recogerlo ese mismo día. Me hacía una ilusión tremenda montarme en un coche de bomberos, desde pequeña había soñado con eso. Iba tan feliz de copilota, atravesando la ciudad y sintiéndome la reina del carnaval de la Feuerwehr. Llegamos a nuestro destino y al despedirme de Cesepe me dí cuenta que no tenía un duro. Se me había olvidado pasar por el banco y mirar si es que ya me habian transferido el sueldo. Le pedí dinero a Cesepe para volver a casa. Entré en la estación de metro con una sensación totalmente irreal. Me parecía como si el dia fuera un sueño, que me iba a despertar de pronto y levantarme, hacer el desayuno, encender el ordenador y ….Ví un papelito verde al lado de la máquina de billetes. Cómo soy bastante miope, agaché la cabeza para ver mejor. Me recordó a los antiguos billetes de 1.000 ptas. pero como más reluciente y más clarito el color. Lo agarro y casi me mareo: eran cien euros! Seguro que eran falsos. Igual me lo metí en el bolsillo, miré a un lado y al otro del ánden pero no veia a nadie cerca que pudiese ser su propietario.

Ya tendría tiempo después de llevarme la desilusión al comprobar que no eran verdaderos, ahora a sacar el billete que el metro ya pitaba en el tunel. Alargo un dedo para tocar la pantalla y escoger el billete deseado y veo que en la ranura dónde caen los tickets ya hay tickets. Abró la ventanita, meto la mano y saco 2 billetes sin usar y encima de los de zona ABC. Joder! Qué suertaza! Los agarré tambien y de un salto me subí al metro.

Llegué al barrio exhausta, me costo lo mio recorrer el corto trayecto de la estación a mi casa, me sentía como si hubiera corrido una maratón y en realidad hacer lo que se dice hacer, no habia hecho mucho ese dia. Me derrumbé en la cama y me quedé dormida. Desperté por la tarde y recordé de pronto los acontencimientos del dia. Corrí a mi abrigo a buscar el billetito. Lo miré y remiré y a mí me parecía verdadero. Tendrá trampa? pensé toda paranoica. Para no darle más vueltas al asunto, encendí el ordenador y active el programita para seguir a los vuelos en tiempo real. El vuelo de Aspirina Efervescente estaba a punto de aterrizar, con retraso decía mi programita, pero al fin y al cabo aterrizar. Estaría mi amigo en el avión o se habría quedado en el camino hablando con alguien? Me lo imaginaba llegando después de las horas de tiempo detenido, teniendo que coger el tren hacia la ciudad y de allí el metro tan complicado y tan poco de fíar de esa capital. Le desee mucha suerte mentalmente y eché una última mirada al avioncito amarillo que volaba en mi ordenador.

Cuando al dia siguiente fuí al banco estaba sin blanca pero ese billetito huérfano que encontré en el metro me salvó.

La Fraternidad de la Ficha II

Dónde nos quedamos en el último capítulo:

“… Y el misterioso visitante deslizó hacia atrás la capucha y sus ojos chispearon bromistas.
- Pero no me reconocés? Soy tu hermano! El Mago Fandango!

Totalmente descolocado por esta información y creyendo que seguía soñando, Fredu no atinó a decir nada coherente. El no sabía que su hermano, su único y querido hermano mayor, era mago. Y eso desde cuándo? ”

Sin darle tiempo a recuperarse de su asombro y articular ni siquiera una frase, Fandango con su habitual sonrisa y rapidez de reflejos se lanzó a contar sus últimas correrías por el mundo, que entre otras muchas incluían la creación y dirección de una misteriosa agrupación a la que él bautizo como La Excepción. Era tal su emoción al hablar y tan hábil su retórica que nuestro héroe le resultaba muy pero que muy difícil seguirle.

- Pará, che, pará Fandango o cómo quiera que te llames ahora! Necesito un trago esto es demasiado para mí. Esperate aquí un segundito que nos traigo algo para aplacar la sed.

Fandango se quedó con una pierna todavia en el aire y los ojos mirando al cielo, pues en ese momento estaba demostrando cómo había conseguido derribar de una patada a uno de sus enémigos en el último duelo que tuvo por culpa de una mujer.

Fredu volvió con los tragos prometidos y ya de paso con una hogaza de pan fresco y unos trozos de jamón ibérico, el estómago le estaba gruñendo ya y conociendo a su hermano como le conocía sabía que iba para rato lo del relato.
Repartió el pan y el jamón en dos partes iguales y le ofreció una a Fandango, éste se quedó mirando el pan fijamente.

- No estás de acuerdo con la repartición o qué?

- No sé, es que yo soy más grande que tú, por lo tanto debería recibir una porción más grande, no te parese che?

Fredu recordando este tipo de situaciones y no queriendo alargar mucho la velada, le partió una porción extra.

- Cómo te iba diciendo querido hermanito, es muy importante que tú tambien ingreses en La Excepción, el motivo ya te lo explicaré con detalle en otro momento. Ahora lo importante es arreglar todos los documentos y ponernos en marcha cuanto antes. Aunque tenemos que esperar a Samdris, sin él no estaría el círculo completo.

- Pero che, no entiendo nada, en qué embolado me metés? Qué fraternidad o hermandad o demonios es eso? Otra de tus ideas descabelladas?

- Cómo veo que contigo hay que hablar claro, te lo voy a contar, pero es un secreto tremendo, la vida y la felicidad de muchas personas depende de esto.

Fandango se colocó la capucha sobre la cabeza como para darle más misterio al asunto. Entre susurros le relató a su hermano que, de casualidad había descubierto un día en el camino, un artilugio que parecía una bolita pegada a un palo con poderes mágicos. Con su debilidad por poner nombres fantásticos a todo lo que se menea bajo el cielo y sobre la tierra, bautizó a esta cosa con el nombre de Chups.

- Pues vaya nombre más absurdo. Y a cuento de qué, le pusiste ese nombre?

- Ay! Qué poco sentido de la proporción tienes hermano del alma! El dia que lo encontré llevaba ya un largo trayecto hecho y me habia quedado sin un doblón. Al atacarme el hambre y no teniendo otra cosa a mano, le pegué un mordisco a la cosa ésta y ahí me dí cuenta que poseía poderes mágicos y que éstos sólo se activaban al entrar en contacto con la boca. Tras varios experimentos me percaté que funcionaba mucho mejor al chuparlo, por eso el nombrecito de Chups! Entendés ahora?

- Vale tio, paso de tí! Y para qué sirve tu maravilloso Chups?

- No te lo podés imaginar.. es la hostia! Además no te lo pienso contar. A no ser…… que me des el trozo de jamón que te queda en el plato, entonces me lo pensaré.

- Vale, vale, vos no tenés medida eh. Tomá aqui tenés, comé.

Fandango agarró el jamón y mientras se deleitaba en su sabor le explico a Fredu que cuando uno lamía el Chups, a cada chupadita, se le iban borrando todos los malos rollos, todas las desilusiones y todos los desplantes que en el amor había sufrido a lo largo de la vida.

- Y qué pasa con los buenos recuerdos entonces? También se olvidan?

- No qué va, ahí está lo mágico del Chups! De todos los momentos lindos, de todos los besos apasionados, de todos los buenos ratos te podés seguir acordando.

- La hostia tío! Esto si que es fuerte de veras. No me extraña que lo quieras mantener en secreto.

Fandango miró a su hermano y le hizo un guiño cómplice.

- Pero te necesito a tí hermanito y a Samdris, qué por cierto dónde estará, cómo es que tarda tanto?

En ese momento tocaron a la puerta.

Encuentro en el Super

Esta mañana bien temprano como el sol lucía radiante fuí al supermercado más cercano dispuesta a llenar el carrito con cosas ricas para prepararles una comida especial a los invitados que estaban pasando el fin de semana en casa. Mientras revolvía en los refrigeradores de la carne, buscando unas chuletitas de cordero que pensaba hacer a la Cordobesa, escuché una voz masculina pero un poco gritona nombrándome. No esperaba encontrarme a nadie conocido en este apartado pueblo nudista de la costa y mi nombre es uno de los más comunes por estos lares así que seguí escogiendo paquetitos de chuletas y llenando el carro. De repente una mano se depositó en mi hombro y suavemente me empujo hasta girarme y quedar mirando en vez de las chuletas un cuerpo masculino, bronceado y bien dotado. El cuerpo, que para mì aún no tenía un nombre, me abrazó efusivamente repitiendo mi nombre como si de una oración se tratase. Su piel se sentía agradablemente tibia aunque yo sin soltar los paquetes de chuletas no sabia muy bien por dónde agarrarle. Como estamos en un supermercado nudista de la zona nudista, él estaba totalmente desnudo, como lo estaban la mayoría de los clientes del super, las cajeras, la pescadera, el panadero y la chica de la bollería.

- Piba! Qué tal? Qué hacés aquí? Cuánto tiempo! Qué alegría verte!

Yo que sigo con cara de Einstein intentando dilucidar la teoría de la relatividad de las cosas y los cuerpos, y no, es que no consigo acordarme de quién es este chico.

- No me recordás no? Soy Pablo!

Ostias! Le pinto en mi imaginación unas greñas largas y barba tipo guerillero venido a menos, le retoco la barriga tipo Photoshop y ahora sí, me viene a la memoria Pablo, el chico menor de tres hermanos, hijos de una familia argentina emigrada a España a principios de los ochenta que se unieron a nuestra pandilla de amigos en Madrid.

- Pablo? Tú eres Pablo? Chico, quién te ha visto y quién te ve! Tú todo melenas y pelos antes y ahora depilado hasta las cejas!

- Claro, preciosa. Es lo que se lleva. Ahora voy al gimnasio todos los dias y al sauna, bueno aquí no hace falta porque tenemos playa.

- Ah… Bueno… Pues a ver si quedamos una tarde de estas y tomamos algo no? Yo voy a estar aqui todavia unos dias.

- Esta noche hago una party en mi departamento, vení, así te presento a mi futura esposa y a mis amigos. Traete a tu acompañante si querés. No habrás venido sola no?

- Pues…. si, la verdad es que he venido sola, es como mejor me encuentro actualmente. Le pregunto a mi hermano si le apetece venir, vale?

- Fenomenal! Claro, che, traete a tu hermanito.

Mua, mua. Besitos en las mejillas y Pablo desaparece meneando el culo por detrás de las estanterías de embutidos y charcutería fina.
Todavía no recuperada del susto inicial y la sorpresa consiguiente, pongo rumbo a la pescadería. Pido dos pescadillas, cuarto de chirlas, cuarto de mejillones, medio de gambas y medio de calamares para la cena. La señora que está a mi lado, tambien en bolas pero con las gafas de sol puestas y una cesta de flores enorme se pone a toquetear los pescados. La pescadera le dice que no se pueden tocar. La señora se hace la sueca, que seguramente es o alemana o del norte, sigue sobando los lomos del pescado, hundiendo sus dedos gordezuelos en la carne. La pescadera agarra un rape de cuatro kilos por la cola y lo voltea sobre su cabeza para coger impulso, en un último envión lo suelta y se lo lanza a la extranjera, con tan mal tino que le da en toda la panza enorme. El rape resbala al suelo, la extranjera al intentar darle una patada al pescado tambien resbala.

El suelo del supermercado es como una pista de patinaje, la señora se agarra al pescado en su pánico. Ahí van, el rape y la extranjera abrazados, deslizándose por las filas de carritos, las cestas del pan, los botes de cola-cao, tomando rumbo a la caja número 5 dónde atiende la Srta. María del Mar que intentando detener este alocado frenesí baja la barra de emergencia. La extranjera y el pescado se quedan atascados entre la caja número 5 y la salida al parking.

Con tal revuelo he perdido de vista a Pablo, lo vuelvo a encontrar al ir a pagar. El ya sale del supermercado. Me hace un gesto un poco mariposón con la mano y me recuerda

- Esta noche a las 11. Os espero

DOV

Dopamina responsable de la atracción entre dos seres que se libera en el cuerpo tanto femenino como masculino. Oxitocina responsable, sobre todo en las mujeres para reforzar esta atracción hacia otra persona y llevarla al enamoramiento, es una droga más bien relajante que provoca sensaciones de bienestar, seguridad y cariño y se libera en el organismo en situaciones agradables compartidas con alguién, es la peor de todas y la más engañosa. Vasopresina producida por el cuerpo masculino en situaciones semejantes a las descritas con parecidos efectos, aunque no suele tener secuelas tan duraderas.

Estas sustancias se han ido liberando poco a poco y durante las últimas semanas sin que yo me percatase verderamente de ello, como ladinas traicioneras para atacarme sin aviso y por sorpresa y darme esta mañana el puntillazo final. Las noches anteriores ya había notado una cierta inquietud que me resultaba sospechosa. Ayer cuando llegó la hora de irse a la cama no podía conciliar el sueño pero como tenía una peli buena del video, me relajé mirándola. Me desperté en mitad de la noche sin venir a cuento, ningún sueño raro tenía la culpa de mi desvelo.

Hoy quería levantarme temprano pues llegaban unas amigas de Madrid y en la tarde tenía una cita con Calipachanguero para trabajar un rato juntos. Me desperté tarde pues había dormido mal y mi cuerpo me pedía marcha, cosa un poco difícil de concederle, simplemente porque estaba solita en mi cama como lo estoy desde hace un tiempecito. Intenté pensar en otras cosas pues no me quedaba mucho tiempo para llegar a mi cita. Me dí una ducha, de agua fría hubiese sido mucho mejor, pero no soy tan masoca y no me gusta maltratarme más de lo necesario. Ya vestidita bien mona y habiendo olvidado los deseos matinales, distrayéndome en la ducha leyendo los letreros de los champús y geles, me dispuse a salir.

No habia llegado a darle dos vueltas a la llave en la cerradura cuando escucho unos gemidos. Me hago la loca y empiezo a cantar en voz alta. Era imposible no oirlo! Qué increible! Un hombre gemía, cosa rara, normalmente se suele escuchar a las mujeres que somos siempre más expresivas. Hice ruido con los cubos de la basura para tapar el ruido y antes de poder escaparme del patio, oí tambien a la mujer.

Generalmente no me molesta en absoluto ser voyeur auditiva y por casualidad de encuentros sexuales y o amorosos pero hoy me puse de una mala leche increíble. Salí dando una patada a la puerta principal sin ni siquiera mirar en el buzón por huír lo más rápido posible y no seguir siendo testigo de ese encuentro vecinal. El malhumor me duró hasta bien entrada la tarde. Mientras hablaba con mis amigas, tomábamos cafés y comíamos cosas ricas, en una esquina de mi mente maldecía a todos por haber nacido mujer, por tener ganas de pasar un domingo o un sabado o los que fueran, simplemente en la cama o en la sala o en dónde demonios me pillase, disfrutando y que todo fuera tan complicado! Maldije a la dopamina y a todas las inas que me ponen así y todas las malditas reglas y convenciones y lo que se debe o no se debe hacer y a tanta hipocresía que anda suelta aún cuando supuestamente somos todos tan hype y tan cool y tan modernos.

Menos mal que luego con mi amigo nos reímos tanto de eso que se me pasó el cabreo, por lo menos con él no tengo que andar con jueguitos ni medias tintas. Nos conocemos bien y nos contamos nuestras desventuras y a veces hasta apostamos a ver quién tiene la historia más desastrosa que contar. Hoy me toco a mí perder, él por lo menos tenía algo lindo que contar.

Los Vecinos

Cuando volvía la noche pasada a casa después de cenar me entraron ganas de caminar un poco y decidí darme una pequeña vuelta por la calle de las tiendas bonitas. Iba acercándome al cruce con la principal cuando vi una gran humareda saliendo de una de las casas de la acera de enfrente. Al principio no me percaté de lo que era y luego recordé que en esa calle están acampados por unos días unos vecinos muy graciosos, la tribu de los Aparaho.

Creo que se pasan la tarde fumando pipas y mezclando medicinas milagrosas. Las noches se dedican a cazar por el barrio algún antílope o gacela extraviada y cuando tienen que recuperar fuerzas se van a pescar al Río Soso que pilla muy cerca y dónde el pescado es bien fresco. Mientras devoran los pescados crudos se cuentan unos a otros historias de espíritus y fantasmas, pero de los inofensivos, de los que no asustan.

Todo esto lo se porque el domingo, durante otro de mis paseos, es que soy bastante inquieta, me encontré de casualidad al jefe de la tribu, Rayo Sorpresa, que me acompañó un trecho en mi camino. El fué el que me comentó que habían venido a visitarle algunos viejos amigos y que ahora tenían montado su campamento precisamente en la casa de dónde no paraban de salir círculos de humo que se iban alejando, llevados por alguna fuerza invisible, en dirección nordeste.

Rayo Sorpresa estaba buscando hierbas en el parque que necesitaba para sus cocimientos pues le habia sentado un poco mal algun brebaje que había consumido. Yo como buena vecina le ofrecí mi ayuda aunque tampoco conozco este parque, hace poco que vivo aquí, así que buscamos entre los árboles y entre las piedras y al final conseguimos reunir todos los ingredientes. Como ya le ví más tranquilo con sus adquisiciones, me despedí de él y le desee buena suerte con sus compadres.

- Gracias por su ayuda vecina. Si nos volvemos a encontrar de casualidad por estos caminos de Manitou le pasaré algo del brebaje milagroso. Mis amigos Corona de Nubes y Cabellera Larga se alegraran de saber que hay gente tan amable cerca de nuestro campamento.

Me quedé todavia un rato parada en el cruce, observando el humo que tomaba formas caprichosas y era cada vez más denso. El semáforo volvió a cambiar de verde a rojo y de vuelta al verde. Crucé la calle y puse rumbo a casa.

n.a.: Foto de Black Crow, Circle Left Hand y Scabby Bull – Arapaho 1898

De inquilina en Cabo Cañaveral

Hace más un menos un mes y medio me transladé al piso de una amiga para poder centrarme un poco, tomar decisiones y disfrutar de una tranquilidad relativa. Esta será, espero, la última semana que estoy de inquilina aquí. No es que me sienta mal dónde mi amiga, estoy sola qué ya es un puntazo y es muy agradable el barrio, los vecinos algunos rarillos ellos pero una no puede tener todo y además gratis.

Debe ser que el piso ha notado que estoy por partir pues desde hace unos pocos días, exactamente desde el lunes que recibí las llaves de mi nuevo hogar, todos los aparatos del apartamento de mi amiga se han desquiciado un poco.

Ayer como cada mañana metí dos panes en la tostadora para el desayuno, mientras preparaba el te, escuché el ruidito qué hace cuando las tostadas están listas. Fuí a cogerlas y no estaban en la tostadora. Miré y busqué por todas partes, nada. Así que metí otras dos y me quedé muy quieta, paradita frente a la tostadora esperando qué hiciese lo que se supone que tiene que hacer una tostadora, tostar y callar. Cuatro minutos más tarde salieron volando por la cocina dos tostadas con un humillo sospechoso, me agaché para que una de ellas, que se había desviado un poco de su rumbo programado, no me abofetease la cara. Siguieron su vuelo sin motor y aterrizaron dentro de la lámpara de la cocina que tiene forma de platillo volador hueco. Ah! me dije, ahí se esconden las malditas. Agarré una silla y me subí para poder ver dentro de la lámpara OVNI y allí estaban, cuatro tostadas en formación como si fueran F/A 18 Hornet de la Base de Rota. Se me quitaron las ganas de comer pero saqué las tostadas pues no quería dejarle mala impresión a mi amiga.

Más tarde, ya por la noche al volver a casa del trabajo, recordé que le había prometido a mi hermano mayor grabarle unos cds y mandárselos. Como no tenía muchas ganas de salir y estaba en plan relajo, me pareció un buen plan. Busqué la música, metí un cd virgen en el portátil, le dí al botón de grabar y me fuí a buscar un vino a la cocina. Al volver al salón con la copa de vino en la mano un cd que salía despedido de la ranura horizontal del portátil con una velocidad mínima de Mach 2 se me clavo en el estómago, que era la parte de mi cuerpo que más a nivel del portátil se encontraba. Doblandóme en dos y claro tirando todo el vino por la alfombra, salí corriendo por si acaso había más cds esperando despegue.

El resto de la noche transcurrió más o menos normal, dentro de lo posible. Esta mañana ya me había olvidado o todavia no estaba mi mente lo suficienteme lúcida para recordar los acontecimientos del dia anterior. Hoy no me apetecian tostadas, mi inconsciente seguramente y el instinto de supervivencia, preparé un bol con cereales y zumo de naranja y me senté a desayunar. En el patio no se escuchaba nada todavia, los vecinos de este barrio como no tienen que trabajar, ni obligaciones aparte de ir a gastarse el dinero y hoy es fiesta, debian estar durmiendo. Puse música y decidí limpiar el piso después del desayuno. Pero lo primero es poner la lavadora y tener la ropa limpia para llevármela al nuevo apartamento. Echo detergente, meto la ropa en la máquina y le doy al programa corto.

Estoy escribiendo estas líneas y escucho desde la cocina que la lavadora ha empezado a centrifugar, qué raro, yo le dí al programa NICHT SCHLEUDERN. Voy a ver qué paso. Ahora mismo vuelvo.

Mis encuentros con el elefante marino

Nuevo personaje, juhu! Ya os estaba aburriendo seguro con mis personajillos cotidianos. Pequeña introducción: yo amo a los animales sobre todo a los marinos. Hace tiempo me dió por estudiar oceanografía, para eso me fuí a Cádiz esa bella y ensoñada ciudad de España pues hay pocos lugares dónde se pueden cursar esos estudios. Lo que pasó después es motivo de otra historia y esto pretendía sólo ser una introducción.

El elefante marino se cruzó en mi vida hace ocho años cuando yo tenía mi mini-empresa. Organizamos un seminario para periodistas que trabajaban en la internet e invitamos a alguna gente que hacía cosas interesantes en el sector. Por aquella época elefante marino trabajaba en una radio jóven y dinámica y se encargaba de este tipo de proyectos. La verdad es que en la pausa del seminario comimos juntas y me pareció una mujer dinámica, con ideas y empuje.

Como los caminos de la vida son irrefutablemente imprevisibles me la volví a encontrar dos años más tarde. Mi mini-empresa se había ido a dónde ya os podeis imaginar y yo me presentaba para trabajar en una institución que estaba en época de cambio y todavia era interesante. Conseguí el trabajo y me dieron mi puesto en el mismo despacho que el elefante marino. Era una oficina chiquita, dónde compartiamos mesa y proyecto con otras tres personas.

Ella había cambiado bastante, ya apuntaba hacia su imagen de acorazado Potemkin aunque todavia era de vez en cuando interesante charlar con ella sobre nuevas ideas. Ella mantenía las distancias y yo por mi caracter tambien. Mi trabajo solo rozaba levemente su area de tareas así que por suerte no teniamos ocasión de chocar. Porque ella ya estaba en posición de choque y aplastamiento, eso me lo hacia notar cuando por casualidad ibamos con otros colegas a tomar café o comer, su actitud normal hacia mi era: mirarme de arriba abajo e intentar dejarme en ridículo con algún comentario tonto, si hubieran sido inteligentes la hubiera respetado más.

Todo esto a mí me la traia al fresco. Ella seguía engordando e intentando quitarnos a mi compañera y a mí cualquier motivación o ilusion que tuvieramos en el quehacer cotidiano. Yo me reía y haciamos bromas sobre ella con mi amiga. Algo cambió cuando el elefante marino se enteró que yo estaba saliendo con un compañero común. Su actitud hacia mí se volvió definitivamente agresiva, según el día o tal vez su estado hormonal, pasiva o activamente agresiva. Todo esto a mí me hacía más gracia que otra cosa, pasaba olímpicamente de ella e intentaba parar y desviar sus ataques con indiferencia.

Pasó el tiempo y de nuevo las vueltas de la vida pusieron al elefante marino, por un tiempo, al frente del departamento dónde trabajaba. Fué llegar y arramplar con todo, unos meses más tarde mis dos compañeros y yo estábamos despedidos, bueno como lo llaman ellos: no tenemos ninguna posibilidad de seguir trabajando con vosotros. Nosotros nos lo tomamos lo mejor posible, despues de seis años de estar dando el callo para la institución y así sin más, que ibamos a hacer, pensamos que era una posibilidad de por fín mandarles a la mierda y que se pudran en su salsa incestuosa, porque eso es lo que hay.

El elefante marino sólo pudo ser jefa por poco tiempo, cuando volvió la verdadera, después de su mutti-pause, lo primero que hizo fué moverse para conseguir un puesto de trabajo, eso sí para dos años algo es algo, para alguien que hará el mismo trabajo que cualquiera de nosotros tres podría hacer mucho mejor que cualquier persona nueva.

El elefante marino está de muy mala leche porque ya no es jefa, ya no puede aplastar, insultar, desmotivar y escupir. Aunque sólo sea por eso pienso que hay veces en que se hace justicia.

Mi vida en un usb stick

Llevo más o menos dos horas viendo mi vida pasar por el scanner y echarse a dormir en el usb stick. Hay pocas ocasiones, hasta ahora tal vez habrán sido tres en los últimos quince años, cuando me siento obligada por motivos profesionales a repasar la carpeta de mi vida, llamemosla profesional y académica. Yo voy metiendo títulos, certificados y tales papelajos en la carpeta según me van llegando a las manos y no me paro a echarles una mirada.

Hoy es un dia de estos, de hacer repaso, escoger cuál es el indicado para tal o cual cosa, ver otra vez las notas del colegio, las de la uni, lo que hice en el verano del 2000 y en el otoño del 2004. La mayoría de estos cursos, seminarios y talleres se me borraron de la memoria, a no ser en el plan humano. Si recuerdo que en aquel curso de Video y Audio conocí un chico muy majo, en el de XML me peleé con uno de los participantes por una chorrada y me echaron y así las anécdotas se van agolpando en mi cabecita todavia no del todo despierta, según voy pasando papeles por el scanner.

Cuando termino me quedo como insatisfecha, me falta algo, busco mi pasaporte y lo paso tambien por el scanner, si en el curso del dia de hoy pierdo mi usb-stick, la persona que lo encuentre se va a encontrar una vida completita lista para usar. Este pensamiento no se porqué me atrae muchísimo.

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